lunes, 26 de noviembre de 2012

Clase práctica de hegemonía. Una portada de La Nación

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Corresponde a la portada de La Nación del día viernes 23 de noviembre. ¿Echa Usted algo de menos?

Gramsci nos decía, hace algunos años mientras disfrutaba de las atenciones del régimen fascista de Mussolini en una celda, que en los Estados modernos el poder se ejercía mediante una combinación entre la hegemonía, entendida como la búsqueda de crear consensos entre las masas para que actúen conforme a las necesidades de reproducción del sistema capitalista y la coersión, siendo esta aplicada, principalmente, desde las fuerzas armadas y los juzgados. Cuando hay elementos que no actúan conforme al consenso necesario o cuando la hegemonía se erosiona, entra en acción la coersión. De ahí esa frase cargada de verdad: "El Estado es hegemonía blindada de coersión".

En esa misma línea, la hegemonía posee agentes que la reproducen. Iglesia, escuela y gran prensa ya fueron señalados por el brillante italiano. En Costa Rica, La Nación ha jugado ese papel y hay que reconocerlo, con una gran eficiencia por demás. Y aún hoy en día opera en el sentido de desviar atenciones, crear consensos y transmitir valores y actitudes que son consideradas importantes y valiosas, por parte del bloque de poder de la oligarquía costarricense y que, permeado en las masas subordinadas, logra el consenso.

Al menos así funcionaba, bastante bien, hasta hace algunos años. Hoy asistimos como espectadores de primera mano, a uno de los resquebrajamientos más profundos de la capacidad hegemónica del bloque de poder en años. José Merino ya lo advertía hace poco tiempo, cuando nos decía que cada día más el ejercicio del poder se estaba vaciando de hegemonía. Ello es sumamente peligroso para la misma subsistencia del sistema de acumulación capitalista, pero tampoco debemos caer en simplismos triunfalistas creyendo que estamos a las puertas del asalto al Palacio de Inverno. Pero sí estamos en una coyuntura en la que los contingentes que tienen un horizonte de superación del orden de cosas se nutrirán de nuevos cuadros.

Ahora bien, le pregunto de nuevo ¿qué observa Usted? Ese día es el día siguiente de un evento sin precedentes en la historia republicana de Costa Rica, y aunque en otros países ha sucedido (por ejemplo en Egipto precisamente en estos días, con formas disimiles y contenidos de causa general común). A raíz de la negativa de una mayoría precariamente apegada a los requerimientos legales y normativos (38 diputados), se  votó negativamente por la reelección de un Magistrado de la Sala Constitucional. 

Ese evento se sumó, en el plazo de unas pocas semanas a tres eventos más que ya traían convulsionada a la ciudadanía. Primero fue la aprobación de una llamada Ley Mordaza contra la prensa fundamentalmente. El segundo evento fueron las violentas cargas policiales en contra de una manifestación pacífica, frente al edificio central de la Caja Costarricense del Seguro Social. El saldo de estas cargas fueron varias personas golpeadas (incluyendo un diputado -José María Villalta Florez-Estrada del partido Frente Amplio -izquierda-), algunas detenidas, al menos una procesada (y posteriormente absuelta). Pero lo más crítico fue la indignación de una buena parte de la sociedad. Por último, precisamente el día en que se rehusó la reelección de Cruz, una manifestación con varios miles de personas sale desde el este y el oeste de la capital y se vuelve a concentrar en el mismo lugar en que se sucedieron las cargas policiales. Pero esta vez no eran unos cuantos cientos, sino varios miles.

Para rematar la cosa, la guinda en el pastel, los funcionarios y las funcionarias judiciales llaman a una manifestación para demostrar su malestar ante lo que consideran (y todo parece apuntar que así es) una "intromisión del poder político en el poder judicial. Se lleva a cabo, con una asistencia bastante numerosa, el día jueves 22 de noviembre.

Vuelvo a preguntar, ¿qué observa Usted? Al menos yo lo que veo es:


  1. Hay una ausencia absoluta a cualquier mención de esa marcha en la portada del periódico La Nación, dicha sea de paso, parece que no fue considerado como algo importante de reseñar.
  2. El hecho destacado es otro muy distinto. "Gobierno analiza si fallo de La Haya le quitó mar al país". Se refiere al fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Colombia, en que se le concedió mayor soberanía marítima al primer país. Ojo que no es baladí, hay elementos que deben tenerse presentes:
    1. Se trata de tal vez de los pocos momentos en que este gobierno se sintió realmente legitimado, en que prácticamente logró movilizar a la gran mayoría de la sociedad en torno suyo. Me refiero al incidente en la frontera norte, en la Isla Calero específicamente. El país entró en un frenesí chovinista como pocas veces se había visto desde los aciagos días de la guerra contrarrevolucionaria en Nicaragua. Se vuelve a tratar de posicionar el tema.
    2. Una vez más Nicaragua se convierte en ese otro amenazante. Parece que de ambos lados de la frontera se juega con esa tensión, a veces más falsa que real, en cuanto a tener que enfocar las baterías hacia otro.
  3. Respecto a lo estrictamente gráfico (aunque debo admitir que los titulares de primera plana están más cerca de la imagen que del texto), la foto que ocupa casi el 50% del área es la de un jugador de fútbol y cantante de música popular, en su partido de despedida. Y para mayor abundancia de elementos de análisis, pertenciente a uno de los equipos más populares del país. Dicho sea de paso, una buena manera de inducir que las discusiones en los buses y los recesos en los trabajos se enfocara hacia las estériles y fanáticas discusiones sobre el fútbol y no sobre los hechos acaecidos en las últimas tres semanas. Es la industria del entretenimiento en su faceta de instrumento de dominación ideológica pura y dura.
  4. Pero como La Nación no es imparcial, pero debe aparentarlo, incluye un cintillo al pie que reza textualmente: "Pobreza se estanca en 5a parte de hogares". Así sin más, de paso. 
Realmente hay que ver más allá de lo que se ve, si realmente se quiere entender lo subyacente a lo evidente.









6 comentarios:

  1. Daniel Cerdas Sandí27 de noviembre de 2012, 16:40

    Interesante artículo. En definitiva queda abierta la discusión para más sobre este tema.

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  2. Juan muchas gracias por provocar la reflexión, dada mi edad crecí al lado del desarrollo incipiente de la televisión, el dominio de la prensa escrita y la radio sobretodo en los sesentas me dejaron una huella profunda, de tal manera que soy asiduo de ese segundo medio para informarme, leí tu artículo anoche y me dejó dando vueltas toda la mañana, paso de Radio Universidad, a Monumental y Columbia, por aquello de estudiar al enemigo, Amelia Rueda y Vilma Ibarra tenían en sus programas a miembros del ejecutivo hablando de los logros en desarrollo energético y seguridad respectivamente, por supuesto que con sendos invitados: René Castro y ¿quien más? Celso Gamboa porque cara e sapo no pudo ir, ve vos justamente cuando está disputando la jefatuta del OIJ, en todas partes se cuecen habas, precisamente justificando la coerción. Lejos de lanzar las campanas al viento ya sabemos por donde viene la procesión.

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  3. Don Juan Reverter, indudablemente los medios de comunicación son generadores de opinión, utilizan la dominación indirecta para crear una falsa conciencia, en este sentido potencializar espacios de discusión que des-legitimen discursos oficiales por medio de una sana critica, me parece formidable... seguiré de cerca sus artículos. Saludos.

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  4. Disculpas, pero se escribe 'coerción', con 'c'.

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    1. Lástima que no aparece su nombre pero gracias por la corrección. Es una de esas palabras que sabiendo que se escribe con c, siempre uno se equivoca.

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