martes, 25 de diciembre de 2012

Se jodieron los pobres, pasó Navidad.


Los judíos tienen el Yom Kippur, los musulmanes el Ramadán y los ticos el Sueño de Navidad. Pero, ¿qué tienen en común los tres? Que todos buscan la expiación colectiva de un pecado como sociedad.

Claro que en el caso de los judíos y los musulmanes, la expiación se trata de transgresiones individuales pero que en conjunto son objeto de un reconocimiento colectivo. Pero en el caso de Costa Rica, es, de una u otra manera, esconder la basura debajo de la alfombra.


La verdad es que me revienta eso de la Navidad en mi país. No más llegar al 1° de diciembre, empiezan las campañas en las que nos acordamos de quienes viven en situación de pobreza. Inician las campañas para llevarle juguetes y ropa a las poblaciones indígenas, inician las lacrimosas campañas del Sueño de Navidad de canal 7, se dan los constantes llamados a los “valores tradicionales de la Navidad” para acordarnos de los (as) pobres en estos días. Pero no más pasa el 25 de diciembre, todo vuelve a esa morbosa realidad en la que la pobreza simplemente está ahí, como algo natural y que se ha asumido como tal.

En verdad, me da nauseas esas campañas. ¿Porqué solamente se acuerdan en estas fechas de quienes son pobres? Me parece lo más hipócrita del mundo el hacer llamados a ayudar en estas fechas a ciertas familias que, según las estadísticas oficialmente construidas, están en esa ignominiosa categoría de la pobreza extrema. Pero no más llegado el 26 de diciembre, los medios de comunicación comercial se olvidan del resto y sin novedad en el frente.

La verdad es que lo que deberíamos hacer en esos días es reflexionar sobre las causas de porqué hay tanta pobreza en nuestro país, el porqué no disminuye desde hace varios años ese 25% de población en estado de pobreza y porqué se ha asumido, desde las opiniones oficiales y hegemónicas que esto es una situación normal, o incluso presentándola como un éxito porque no ha aumentado. Lo que se obvia es que Costa Rica, junto con República Dominicana, son los dos únicos países en lo que no ha disminuido la población en estado de pobreza.

Es por ello que los sueños de navidad, tal y como los promociona Canal 7, es la mayor de las vergüenzas para nuestra sociedad. Al buscar solucionar la problemática a ciertas familias puntualmente escogidas, obviando a una gran cantidad que no son objeto de esa gracia oficial, reconocemos como sociedad que el actual estado de cosas ha sido incapaz de dar una solución concreta. Porque a fe de ser francos, ese sistema es la causa primera de que exista la pobreza en los niveles en que se pueden observar.

Así, junto con la solución a ciertas familias, debería levantarse una discusión del porqué se dan estos casos en nuestra sociedad. Es inaceptable que haya personas en nuestra sociedad viviendo en condiciones infrahumanas. De ahí que las acciones de conmiseración de estos días sean simplemente una forma de obviar lo fundamental. Nos contentamos con que la acción privada e individual supla lo que el Estado no quiere o no puede hacer, responder a las necesidades más apremiantes de ese 25% de la población nacional. Quedamos tranquilos haciendo una ayuda ritual en diciembre, aunque en el resto del año simplemente no olvidemos de quienes no son beneficiados por la misericordia oficial.

Al final de cuentas, para quienes viven con menos de un dólar al día, debería ser diciembre todo el año, a ver si acaso les toca la lotería de la misericordia oficial y con ello logran salir del estado de miseria en que los ha sumido el sistema económico en que vivimos. A todos y todas, ¿feliz navidad?.

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