jueves, 31 de enero de 2013

174 mil millones de colones para 2000 médicos. ¿Hay sentido en todo esto?


Tengo, al menos, una amiga que es médica. Y lo que aquí escribiré no va en su contra porque es de esas excepciones a la regla. También tuve algunos amigos médicos, que por el paso del tiempo y el devenir de cada uno, nos alejaron hasta el punto que difícilmente ya lo son. Contra ellos sí que les van algunos de los pedruzcos que levante el cavar este túnel.

Lo que realmente me movió a sentarme frente al teclado, es la noticia de que un grupo de 2000profesionales de la medicina está efectuando un reclamo a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), para que se les reconozca, de forma retroactiva, montos que podrían llegar a los 174 mil millones de colones. Un reclamo que, a fe de presentar el contexto objetivamente, pareciera está a derecho en tanto se apega a una ley promulgada en 1982. Si a esta noticia le añadimos el hecho de que, también por ley, estos(as) profesionales tienen la posibilidad de que se les aumente, de manera automática su salario cuando se reajusten el de otras profesiones y labores del gobierno, ha encendido las luces de alarma y afinado las gargantas de la protesta. Pero la jerarquía gremial médica se mantiene en sus trece, y reclaman que es un derecho y, por tanto, deben cumplirles.

Los planos de análisis son variados y se superponen entre sí, lo cual dificulta una toma de posición “objetiva”. Bueno, al fin y al cabo, ¿hay alguna posición que sea aséptica y objetiva en estado puro? Trataré de plantear mis opiniones al respecto.

Pagar 174 mil millones a 2000 médicos
parece ser un imperativo legal, pero,
¿soportaría la CCSS ese pago?
En primer lugar, es evidente que desde un punto de vista financiero hacer un pago de tal magnitud implicaría un golpe tal que no parece que sea posible que lo resista. Pero por otro lado, el reclamo responde a un incumplimiento de una ley. Y el apego a la ley en nuestra sociedad es fundamental, siendo que no cumplirla es, en principio, un elemento absolutamente fuera de lugar.

Por otro lado, están las motivaciones que pueden tener ese grupo de 2000 profesionales en medicina, empleados(as) de la CCSS. ¿Porqué, a pesar de la evidente coersión social en contra de la estructura salarial de ese gremio, plantean ese reclamo monetario tan oneroso? No creo que haya una respuesta única, incluso, no creo que haya una sola respuesta aún cuando se trate de hacer un acercamiento desde la categoría de grupo social. Pero me atreveré a esbozar algunas.

En primer término, está el factor del poder. Como grupo social, los y las médicos(as) tienen un conjunto de capitales simbólicos importantes a nivel social. Mencionemos algunos; en primer término, tal vez el más simbólico de todos, es ese poder sobre el cuerpo y la vida misma de quienes no son parte del grupo. Es el biopoder, es el tener en sus manos el destino último de cualquier persona. Con el debido respeto, pero no me imagino otra símil, vienen siendo el equivalente de los chamanes en las sociedades primitivas (por ser primeras, no como término peyorativo de sentido común, aclaro).

Este biopoder emana, sin lugar a dudas, de haber obtenido un capital académico importante. Nadie en su sano juicio podría siquiera dudar que para obtener un título de medicina, por lo menos en centros de formación serios, hay que adquirir un conjunto de conocimientos vasto y complicado. Y este gremio, también hay que reconocerlo, es de los que más desarrolla la formación permanente.

Todos estos capitales simbólicos permiten que, también, ser médico(a) permita la obtención de capital económico. Es por ello que la sociedad ha visto como normal que alguien que se dedica a la medicina tenga una buena remuneración. Y no está mal que así sea. La buena remuneración, junto con los capitales simbólicos adquiridos o creados, han permitido que un buen número de personas hayan logrado una movilidad social, al menos, si se analiza en términos de capacidad de ingreso y consumo.

¿Cuáles son las verdaderas motivacio-
nes de quienes quieren estudiar medi-
cina? ¿Cuánto pesará las perspectivas
de una vida glamorosa como la que pre-
sentan series de TV? ¿Cuánto de esto
pesa al momento de hacer reclamos sa-
lariales?
Ello podría explicar que la carrera de medicina sea una de las que más buscan los(as) graduados(as) de secundaria para cursarla. Probablemente, si se le pregunta a estas personas el porqué quieren estudiar medicina, dirán argumentos políticamente correctos (el deseo de servir, la vocación, etc.); sin embargo, me temo que en el fondo son otras las motivaciones, pero que no se externalizan por no entrar en contradicción con las representaciones sociales, externas al grupo médico, que se tiene del “doctor”. Sumemosle lo glamoroso con que se presenta la profesión médica en series como Grey's Anatomy y tenemos un cóctel sociológico de increíble alcance para estudiar.

Es por eso que no extraña que, una vez incorporados al grupo profesional, buena parte de estas personas cambien de visión. Se encuentran en una posición tal que no conciben como inaudito el obtener cada vez más y más capital económico por sus tareas. Creo que se podría adelantar una hipótesis: cambia la representación misma de sí y del grupo, tomando preponderancia el verse como portadores de un poder derivado de su centralidad en el funcionamiento del sistema de salud, que obvian otros elementos del mismo sistema.

Facultad de Medicina de la UCR. ¿Qué
enfoque le dará a la formación profesio-
nal en cuanto a su papel social?
Reitero que no necesariamente por ser parte del grupo profesional de la medicina, todos(as) actúen igual. No creo que sean, incluso mayoría. Pero quienes sí actúan bajo estas visiones e identidades grupales, han logrado acallar a los demás. Si un(a) médico(a) no está de acuerdo con estos reclamos, por ejemplo, y se calla, lo que demuestra es una especie de complicidad. No estoy abogando por reducirles el salario a estas personas. Tampoco estoy por caer en un desprecio de su papel en la sociedad. Y mucho menos abogo por pasarse al otro lado de la barda, romantizando el papel del médico y haciendo llamados al apostolado desinteresado.

Si quienes siendo médicos no están
de acuerdo con las actuales reinvindi-
caciones se quedan callados, serán al
final cómplices de la quiebra de la CCSS.
Lo que pretendo en lanzar un reto a los y las profesionales de la medicina, empleados(as) de la CCSS y que no están a favor de estas demandas y beneficios, para que se manifiesten. Estoy soñando, tal vez, con que se inicie, al seno del grupo médico un verdadero debate en las siguientes líneas: i) Las condiciones de remuneración salarial, ¿es posible y necesaria un autolimitación?; ii) La posición social del profesional de medicina en la sociedad, ¿como lograr un balance entre el como se ven y el como los ven y iii) La formación inicial del profesional en medicina, ¿se están preparando profesionales con una visión social o con una visión de profesional liberal?

4 comentarios:

  1. Alejandro Rodríguez31 de enero de 2013, 11:37

    Juan, muchas gracias por estos comentarios tan atinados a un tema que parece que es una bomba de tiempo, que las autoridades de la CCSS y el Gobierno le dan patadas para que lo resuelva otro. Sería interesante retomar las ideas de aquél insigne doctor Rodrígo Gutierrez Saénz que, bien que mal, se atrevió a ensayar otro paradigma de atención médica, formación y acción social. Alejandro Rodríguez

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  2. Juan:
    A veces me da la impresión de que se forman de que cada vez menos se forman profesionales con visión social. A como está la cosa, pareciera que ellos mismos se quieren encargar de ponerle el candado a la CCSS

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  3. Amigos blogueros y amigas blogueras:

    una amiga se decidió y abrió su blog, ya tiene su primera entrada y, como me gusta hacerlo, vengo a pedir que la visiten (se llama Laura; pseudónimo: Vala), se anoten como seguidores o seguidoras, según corresponda, y la estimulen para que siga con su blog (titulado "Abalorios"). El enlace es:

    http://abaloriosdevala.blogspot.com/

    ¿Les parece? Gracias.

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  4. Hola Juan! Hay aristas interesantes del tema de los médicos que tocas y a los que vale la pena referirse. 1- Las demandas y juicios por estos pagos incumplidos por la CCSS a los colegas lleva al menos 2 años en curso y hasta ahora se ventila públicamente, por lo que la coyuntura no es casual, responde a una política claramente definida por la CCSS y el Gobierno para desprestigiar al gremio médico (merecidamente o no) 2- La famosa interpretación verdadera de los artículos en disputa sobre si el salario total es con guardias y dispos o sin ellas....los jueces fallaron a favor de que sea con guardias y dispos, siendo que para los encargados de Recursos Humanos el salario extraordinario (que es devengado de guardias y dispos) no es parte del salario total. Entonces....los médicos responden a llamados de los abogados de los sindicatos médicos (que defienden sus intereses), los abogados redactan las demandas y las presentan a los jueces y son ellos los que fallan a favor de los demandantes. Yo pregunto: ¿qué hacen los abogados de la CCSS? Y voy más allá: ¿alguno de la CCSS ha ganado alguna demanda alguna vez? Yo señalo que existe negligencia de parte de la CCSS sobre su patrimonio, falta de claridad en sus mismas disposiciones ADMINISTRATIVAS, pésima asesoría y defensa legal (ellos también ganan salario, que pagamos todos, por cierto...) y, claro, oportunismo de los abogados de los sindicatos médicos (esto es claro) que se acompaña de un cierta "complicidad" de los jueces. 3- Sobre el tema de la ley de 1982, es muy díficil entender, para mí, qué clase de circunstancias motivaron una movilización de la magnitud descrita y aún más, saber que lograron estos privilegios salariales (porque eso son) que ahora, efectivamente, nos colocan en percentiles muy superiores a otros trabajadores. Pero, siempre con el ojo en lo que yo considero es una campaña anti-médicos CCSS, ¿dónde están los cálculos reales de lo que los médicos (sólo médicos, no todos los profesionales sanitarios, que se les olvida que incluyen enfermeras, psicológos, farmaceúticos, microbiólogos) representamos en términos de gasto? Claro que somos caros, pero también es que somos el motor de cualquier centro de atención a la salud.....(el recurso humano es el recurso más valioso que tiene cualquier organización...). 4 Para terminar, creo que la medicina es una muy buena, gratificante y hermosa profesión, que llega a parecer un arte, cuando conoces grandes estudiosos clínicos e investigadores. Sólo les pregunto: denigrarnos, rebajarnos y despreciarnos en el servicio público, sólo nos abre la gran puerta de la medicina privada; ¿es eso lo que queremos? Mientras menos médicos se queden en la Seguridad Social y menos se gaste en ellos, más charraleada se irá haciendo la profesión en la parte pública y en la parte privada, aunque hay mucho más recurso y todo es más fácil, existe un costo que es muy importante para todos (médicos y pacientes) y que hay que sopesar. Te recomiendo un muy interesante artículo de La Nación: ¿Quieren mejores hospitales? de Niels Ketelhon, publicado el viernes 1-02-2013. Saludos!!!

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