miércoles, 2 de enero de 2013

A pesar de la crisis, los multimillonarios ganaron más.


Existen algunas publicaciones en el mundo que, al ser leídas por los devotos del capitalismo, supongo deben ponerlos en un estado de conciencia alterado. Me refiero a dos, principalmente: Forbes y Bloomberg. En ambas se reseña, con no cierta dosis de morboso placer, quienes son las personas más “exitosas” del planeta y regularmente publican escalafones en los que se colocan los nombres de quienes consideran “empresarios exitosos”.

Nos han inculcado el mito de que un empresario debe su ganancia a que ha trabajado duro y arriesgado mucho. Pero quienes nos colocamos en el otro lado del escenario, sabemos muy bien que esto no es tan así. Porque el trabajo duro, en realidad, lo realizan quienes, con ninguna otra opción para sobrevivir, deben cambiar su fuerza creativa de transformación, su fuerza de trabajo, por un salario; y como nos señalaba Marx (a pesar de las actas de defunción que le han extendido), también se genera una plusvalía que no pasa a quien la creó, se la apropia el dueño del medio de producción, lease, ese “empresario exitoso”.

Pero habría que matizar un detalle en la actualidad. Estos “empresarios exitosos” (me tiento a llamarles EE, al fin y al cabo, las siglas son comunes con las de “empresarios explotadores”), actualmente logran amasar fortunas no tanto a partir de la producción propiamente, sino más a través de ese juego llamado bolsa de valores.

Como saludo de Año Nuevo a sus devotos neoliberales, se ha publicó en el sitio web de Bloomberg, un reportaje respecto a como ha variado la fortuna de los 100 multimillonarios más grandes del planeta (Billionaires Worth$1.9 Trillion Seek Advantage in 2013). Los datos son escalofriantes cuando se los piensa bien. No vale la pena entrar a recordar como muchas de las fortunas individuales de estos EE (no aguanté la tentación), suman los PIB de muchos países en conjunto. Pero no hay que dejar de mencionar datos que pueden servir para posteriores usos ya sea en conversaciones indignadas, o bien para ejemplificar exposiciones pedagógicas. Aguantando el asco, voy a pasarles algunos datos:

Los datos que presenta Bloomberg se han sistematizado en lo que ellos denominan el Indice de Multimillonarios Bloomberg -Bloomberg Billionaires Index-. En este índice:
"Mide las personas más ricas del mundo basado en los cambios del mercado y económicos y los reportes de Bloomberg News. Cada dato de valor neto es actualizado todos los días hábiles a las 5:30 pm hora de Nueva York. Los valores son listados en dólares estadounidenses."
¿Quienes son estos EE que han aumentado su valor, léase, su riqueza durante el 2012?. La lista es la siguiente

Carlos Slim.
Amancio Ortega, español, 35 mil 300 millones.
Zong Qinghou, chino, 15 mil 800 millones.
Jim, Christy, Alice y Rob Walton, estadounidenses, 13 mil 500 millones.
Carlos Slim, mexicano, 13 mil 400 millones.
Dirce Camargo, brasileña, 13 mil 400 millones.
Bernard Arnault, francés, 8 mil 100 millones.
Charles y David Koch, estadounidenses, 7 mil 100 millones.
Bill Gates, estadounidense, 7 mil millones.
Jeff Bezos, estadounidense, 6 mil 900 millones.
Larry Ellison, estadounidense, 6 mil 400 millones.
Li Ka-Shing, chino, 6 mil 400 millones.
Warren Buffet, estadounidense, 5 mil 100 millones.
Sheldon Adelson, estadounidense, 2 mil 800 millones.
Stefan Persson, sueco, 2 mil 700 millones.

En total, la riqueza combinada de los 100 multimillonarios más grandes del planeta aumentó en el 2012 la friolera de 241 mil millones de dólares. La pregunta del millón de cincos es, ¿y en qué la gastan? Aquí parece que hay también más mitos que verdades en lo que se dice. El mito radica en que nos han vendido la idea de que estas megafortunas (aunque la verdad ya rozan más lo de gigafortunas), son buenas porque son reinvertidas y con ello se genera más empleo y producción; asimismo la otra cara de ese discurso es que mucho se va en impuestos. Pero la misma publicación presenta datos que parecen desmentir ambos.

En primer término, en que lo van a invertir. Según Armand del Medico, consultado por los autores del reportaje:
"En el 2012, las personas com altas ganancias netas se focalizaron en las cosas que podían controlar: estilos de vida y servicios de conserjería (concierge services en el original), manejando sus colecciones de arte y seguridad familiar."
El estilo de vida es, en la práctica, esto
yates, autos y ostentación.
¿Dónde está la reinversión en producción? ¿Dónde está que si no existieran estos grandes capitalistas no habría empleo? ¿Cómo explicarle a un español o una mexicana desempleada que dos de sus connacionales están en esta lista de EE?

Por otro lado está el mito del pago de impuestos. Esto ha sido criticado incluso por un miembro de esta lista, el multimillonario Warren Buffett. En una entrevista que dió en noviembre, consignada por el reportaje que ha motivado este túnel, Buffett mismo lo dice:
"Sobre ingresos de más de 1 millón de dólares, el exceso sobre ese millón debería tener un impuesto mínimo del 30 por ciento. Y entonces sobre 10 millones, 35 por ciento. (…) Las legislación impositiva debe ser progresiva. Y creo que cuando una persona hace 15 millones o 20 millones o 200 millones y paga un 10 por ciento promedio, algo debe hacerse al respecto."

Ahora viene el momento de soñar, porque soñar no cuesta nada... bueno al menos hasta ahora. ¿Qué tal si existiera un impuesto global que se destinara a la erradicación de la pobreza a nivel mundial? A veces me imagino que si se aplicara la propuesta de Buffett, esos 100 EE que son exhibidos como una forma de pornografía neoliberal, habrían de devolver la friolera de más o menos 80 mil millones de dólares. Si se destinaran sumas proporcionales a la pobreza de los países, si se manejaran los fondos con controles internacionales, ¿podría ayudar? Creo que sí, pero como no vivimos en Jauja, sino en este mundo globalizado, seguiré soñando.

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