jueves, 17 de enero de 2013

Coalición anti neoliberal, ¿sí o no? He ahí la cuestión.


 ¿Tiene o no tiene sentido plantear que una coalición de oposición en Costa Rica debe ser anti neo liberal? ¿Es o no es fundamental esta definición en los actuales momentos? Las preguntas no son baladíes, al contrario, en buena parte deberían orientar los procesos de negociación que se lleven a cabo, supongo que con mayor celeridad, en los próximos dos o tres meses. De ello dependerá en buena medida si los esfuerzos de una coalición fructifican o sí, por el contrario, un fracaso vendría a sumar más desencanto y frustración en una buena parte del electorado costarricense.
Para algunos partidos decidirse por un
programa anti neoliberal en una coalición
es un dilema casi hamletiano.

Habría que empezar por cuestionarse si, en realidad, la economía costarricense es objeto o no de una reforma neo liberal. Asimismo, si esta reforma, en caso de existir, está modificando y de que manera, la estructura social del país. Reitero este punto, está es una condición analítica de entrada, que marcaría todo el proceso a futuro. No tendría mucho sentido programar una cirugía de próstata si el diagnóstico es que el paciente tiene catarro. Igual, no tendría mucho sentido oponerse al neo liberalismo si resulta que no hay tal reforma neo liberal en el país.

Los elementos que parecen indicar que sí hay tal reforma.

En lo personal, sí creo que hay una intención de reforma de la estructura económica del país, inspirada en algunos principios teóricos e ideológicos del neo liberalismo, pero con matices que responden a las condiciones de desarrollo de nuestro país y a las características de estructura social y de institucionalidad que se derivan de este desarrollo.

Es por ello que el análisis del caso costarricense se puede hacer terriblemente complicado, ya que no es posible verlo reflejado en otros casos, siquiera, latinoamericanos. Las reformas neo liberales más moderadas en América del Sur fueron mucho más profundas y desarticuladoras socialmente hablando, que las más radicales llevadas a cabo en Costa Rica.

Así, pareciera que en nuestro país, el énfasis no ha estado tanto en impulsar acciones de efectos más inmediatos, como lo fueron las privatizaciones masivas y fulminantes de los años ochentas y noventas en Sudamérica. El énfasis parece haber estado en aspectos de orden ideológico y cultural, lo que a su vez ha llevado a que se den acciones de reforma económica e institucional que han quedado a medio camino entre lo deseable teóricamente y lo posible en las condiciones del país.

Vale señalar que, ante todo, el aparato burocrático del Estado se ha impregnado de una serie de lógicas de funcionamiento, dirección, planificación y evaluación que han sido trasvasadas desde la empresa privada. Se parte aquí de uno de una especie de concepto valor: la empresa privada es donde se materializan las formas de dirección y control óptimas. Dado que el Estado es ineficiente per se, dado que va más allá de lo que le corresponde (para los liberales el mantener el orden para que los negocios entre privados se lleven a cabo en un marco de reglas de juego limpias), hay que sanearlo obligando a la burocracia a actuar como privados. Se implanta una obsesión por el control de calidad, por la estadística de la “productividad”, se parte de que los jerarcas son el equivalente de los gerentes de fábricas (incluso se asumen estas nomenclaturas) y se prima que el objetivo principal del Estado debe ser la eficiencia. Ahora bien, dado que la eficiencia en la empresa privada significa, en lo fundamental, obtener la mayor ganancia al menor costo, es donde empiezan los problemas de funcionamiento.

Se implantan las políticas de disminución de la plantilla, con las famosas campañas de movilidad laboral. No es que estemos apelando a que la plantilla del Estado se deba inflar, pero tampoco parece justo pensar que el Estado pueda asumir muchas de las tareas que posee con una plantilla reducida e insuficiente, como parece ser en muchos casos. Desde aquí también se inicia otra campaña fuertemente ideologizada, cual es, presentar a los burócratas (sin el sentido peyorativo que le han dado, precisamente, los liberales) como parásitos sin más y con privilegios que no poseen los trabajadores del sector privado. De esta manera se matan dos pájaros de un tiro: por un lado se van creando las condiciones para eliminar los pluses salariales (que fueron dados por el mismo Estado, vale señalar) y por otro se le advierte a la clase trabajadora que, ni por asomo, se les ocurra solicitar pluses a ellos, si lo hacen, son cómplices de un delito de insumisión al capital.

La propuesta de José María Figueres Olsen para "corporativizar"
la gestión de hospitales de la CCSS es similar a la que se impulsa
en Madrid, España, y que ha sido rotundamente rechazada por el
personal médico, la llamada "Marea Blanca".
En ese mismo igualar a lo privado con lo público, en cuanto a la gestión, se igualan las instituciones del Estado con las privadas. Sólo así se puede entender que los bancos públicos sean ahora más comerciales que de desarrollo, dado que se tratan de equipara con los privados. Sólo así se puede comprender que el Estado haya dejado de lado la gestión de obra pública en manos privadas, como si esa fuera la única y mejor solución. No es que el Estado deba construir por sí mismo, porque de toda la vida ha contratado la obra con la empresa privada; lo que ha cambiado es que ahora la empresa privada es la que gestiona, un ejemplo, Autopistas del Sol con la polémica ruta 27. O bien, la propuesta del expresidente Figueres Olsen de que la gestión de los hospitales se “corporativice”, dicho así, se privatice la gestión al igual que se pretende hacer en la Comunidad de Madrid y que ha desencadenado la llamada “Marea Blanca”, un movimiento de trabajadores(as) de la salud madrileña que se oponen.

Otro elemento que se puede considerar como parte de esa reforma tan sui generis, ha sido en política exterior el privilegiar los lazos con naciones que presenten una ventaja comercial en el mercado global. Han sido la firma de tratados de libre comercio el faro que lleva a establecer o romper relaciones diplomáticas. La firma del TLC con Estados Unidos incluyó una serie de reformas legales que condicionan la actividad misma de la economía costarricense. Y este TLC, como culminación de una acción encaminada hacia darle énfasis a la exportación, ha modificado las condiciones del país.

Las consecuencias y como posicionarse ante ellas.

Con algunas de las ideas que expuse hasta aquí, y probablemente por tratar de ser conciso peco de incompleto, planteo que en Costa Rica la reforma neo liberal se ha ido implementando de manera gradual y sostenida en el tiempo. Se ha logrado de manera gradual, debilitar la capacidad de acción del Estado, contando para ello con la colaboración, tal vez no consciente pero sí convencida, de buena parte de quienes ejercen puestos de jerarquía. Y también, el estamento político se ha visto cada vez más comprometido con los sectores económicos ganadores del proceso (empresariado turístico, constructivo de infraestructura, exportador de servicios, importador de bienes de consumo e intermediarios financieros, principalmente) para actuar en consecuencia con sus intereses, pero cuidándose de no hacer mesa gallega.

Estos sectores no van a bajar sus banderas tan fácilmente. Partidos como el Movimiento Libertario (ML) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) mantienen una lógica de que la perspectiva de futuro pasa, de una u otra manera, con mayor o menor celeridad, por profundizar y mantener el orden de cosas existentes. Otros partidos como el Frente Amplio (FA) sí han posicionado que, de entrar a una coalición electoral, esta debe ser de carácter anti neo liberal.

Vale aclarar que, a pesar de las sensibilidades de muchas gentes (incluso yo me podría incluir), este carácter anti neo liberal no significa, en este momento, que se deba igualar con un carácter revolucionario de perspectiva de superación del capitalismo. Lo siento, pero no es la convocatoria para asaltar el Palacio de Invierno.

Tampoco se trata de hacerse de la vista gorda y aplicar el errado principio de que “entre peor mejor”. Ya lo dijo José Merino del Río, en su última entrevista en un periódico nacional, cuando nos advertía de que no había que engañarse creyendo que un empeoramiento de las condiciones socioeconómicas se traducían mecánicamente en una mayor conciencia política. De ser así, ¡el capitalismo sería historia pasada hace mucho!

José María Villalta, diputado del Frente Amplio y muy posi-
ble candidato de su partido, ha dejado claro que no partici-
pará de una coalición si no tiene un carácter anti neoliberal.
Y su posición tiene arraigo entre las bases de su partido y
de otros partidos.
Se trata, ante todo, de irle dando a la sociedad costarricense, perspectivas de viraje que a su vez sean las condiciones para mejorar las condiciones de buena parte de la población. Es proponer, y a su vez operar, en la perspectiva de que la política pública debe ser no solo planteada desde arriba, sino también con una definición, implementación y evaluación horizontal, pero no partiendo del principio de que todos los actores tienen el mismo peso; aquí el Estado debe servir para darle más peso a quienes de entrada no lo tienen tanto, sea este peso de orden económico o político. Es actuar sobre el modelo de producción, dándole énfasis a relanzar la producción nacional y enfocada hacia el mercado interno, sin dejar de atender al mercado externo, pero variando la canasta de productos. Es fortalecer nuevas alianzas inter regionales y abandonar la política de libre comercio neo liberal que se ha venido impulsando desde el COMEX, hay que volver los ojos hacia el Mercosur y asumirnos como la frontera norte de ese bloque regional.

Hay que establecer políticas monetarias que vayan más allá de las lógicas reflejas del libre mercado cambiario, pero que tampoco conviertan las metas de inflación en la brújula que marque toda la política económica del país. Debe llevarse a cabo una reforma fiscal en la que el peso principal no caiga sobre el consumo. Quienes han ganado mucho con la reforma encubierta neo liberal son quienes deben ahora devolver ese beneficio en parte. Hay que establecer un impuesto a las transacciones financieras para proteger la economía del capital especulativo financiero.

Y debe partirse de una nueva ética colectiva. Hay que abandonar de una buena vez las lógicas de la empresa privada instauradas a mazazo limpio en el aparato estatal. Debe buscarse la eficiencia, de acuerdo, pero no a partir de imponer el disciplinamiento burgués en el aparato estatal. Debe darse un trabajo en conjunto con los sindicatos, con los y las burócratas para, de una u otra manera, convertirlos en el principal aliado de este nuevo rumbo que debe darse al país.

Así, ¿debe o debe ser anti neo liberal? Si la respuesta pasa porque de seguir como hasta ahora, en lo esencial, no parece haber posibilidades de superación de las condiciones, la respuesta es sí. Pero si la respuesta se condiciona por un podemos mejorar en el actual marco, evidentemente es no es necesario. Ahora la palabra la tienen los partidos políticos, sobre todo, en cuanto a la elaboración de un programa común para la coalición. De ese programa, del contenido con que lo doten, dependerá mucho del éxito o el fracaso electoral, pero también, de que la sociedad costarricense tenga uno u otro futuro.

5 comentarios:

  1. A ver Juancito, qué pasó?, vamos sin pelos en la lengua a decirlo: SI!

    Debe ser anti-neoliberal, pero aunque se pongan de acuerdo algunas fuerzas en puntos programáticos, la práctica es la que dirá si realmente todos somos realmente anti neoliberales!

    No quiero arribistas que se llamen a sí mismos luchadores a favor del pueblo y contrarios a las políticas neo liberales, y que luego vengan a hacer todo lo contrario en la práctica.

    Mucho cuidado también con los cantos de sirena!

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  2. Juan es interesante tu artículo. Efectivamente, hacer una alianza antineoliberal no es fácil. Pero vamos es necesaria. Entonces asi las cosas, se debe de buscar una articulaciópn primero y a mi gusto del sector social, misión harto díficil. Esto por cuanto muchos quieren aprovechar ese caudal electoral, y de paso sastifacer sus egos e intereses. Si este paso no se logra dar, entonces no lograremos articular el conflicto social y allí estaremos en problemas graves. Sugeriría que no se involucre al PUSC y al LIBERTARIO, esto por que ellos han mostrado quienes son, desde la prespecvtiva ideolígica. De acuerdo con gravar o crear la tasa TOBIN y que nos fijemos metas asequibles y adecuadas a nuestros intereses.

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  3. Juan Reverter:
    Admiro esta tenacidad suya por abrir más y más el espacio del debate, tanto en lo ideológico como en lo táctico-estratégico. Es una lástima que sus artículos no tengan más amplia difusión, porque son importantes para estructurar discusiones, paso previo al batallar político en la práctica. No digo que se debe cerrar este blog, digo que se debe difundir más, aprovechar el resto de las redes sociales para invitar a las personas a venir a leer estos artículos. Usted mismo, Juan, posicionarse en sitios desde donde pueda invitar para que se lea este importante blog.

    Sin duda, los frentes amplios tienen que definir muy bien los elementos unitarios que los cohesionan, por un lado, y a qué se oponen, por otro lado. De hecho, pueden haber alianzas incapaces de agilizar el motor social (casos de El Salvador, Paraguay y Uruguay) y otras de gran eficacia, al punto de consolidar una nueva fuerza política (partido), casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

    Entender qué se debe hacer en CR, en este momento, no es fácil para las aún muy débiles fuerzas de izquierda del país, donde los trotskistas parecen ser los más fuertes en las calles y el Frente Amplio un cascarón cuya imagen salta desde la Asamblea Legislativa, nada más. A veces, insisto: a veces, pienso que resulta más interesante y consecuente el proyecto de Vanguardia Popular que el del mismo Frente Amplio.

    ¿Todavía da tiempo el espectro político para tratar de conformar un núcleo o partido patriótico de izquierda que, con buenos resultados, tenga más cuerpo para dialogar con otros sectores no-neoliberales? ¿O urge la unidad antineoliberal, tanto, que nos debemos meter en ella para ser absorbidos, no otra cosa, por culpa de las debilidades orgánicas de la izquierda actual? Pareciera que meterse en una coalición antiliberacionista puede ser simple "entrismo" trotskista, mientras este pensamiento busca más bien convertirse en polo independiente de izquierda. ¿Curioso, no?

    ¿Dónde debemos estar las personas que nos definimos de izquierda? No es fácil, insisto. De aquí la importancia de esta "madriguera del viejo topo" que, creo, lamentablemente, ni la misma militancia del Frente Amplio difunde como debiera ser y corresponde. En realidad esto es lo que quería destacar, pero por "vicio" político me he puesto a divagar con ideas que van al pulso de este teclado.

    No creo que Johnny Araya esté pensando en un gobierno neoliberal al estilo de los Arias; él habla de volver a la socialdemocracia y al Estado con responsabilidad social. ¿Será este un respiro para los partidos de izquierda y apartarse de la tesis de los frentes amplios para crecer y consolidarse unitariamente? De ser así, para luego, con brazo más tenso, ir hacia combates contra la ofensiva del capital, posiblemente en renovados frentes unitarios.

    Gracias, creo que escribí mucho y sin orden. Disculpe, amigo Reverter.

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  4. Hola Juan: leyendote desde LAX, ya eres internacional! Creo q es importante recordar q hay una terrible "privatizacion" d las empresas publicas (hablo x salud q es la q conozco) pero sin la GRAN diferencia q es poder dspedir al q no sirve, no rinde, no aporta, no ayuda, los notables d la ccss lo dijeron bien, en la ccss se premia la mediocridad y se disfrazn los errores dando jefaturas al incompetente. O sea, tenemos q.prodcir mas pero con la misma gente, sin ninguna flexibilidad y con el tipico pobrecitico, y obvio con.menos plata y olvidadndo q nuestra obligacion es para con.la gente no para con.laa finanzas del.Estado(aunque ambas no son incompatibles). Ffinalmente: Figueres lee ideaa en cualquier magazine barato en.los vip rooms de los aeropuertos donde vive para dar conferencias x el.mundo (nadie sabra quien los escucha...) y eso es lo q viene a vender como pomada canaria: un perfecto perdedor.....

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  5. Hola Juan: leyendote desde LAX, ya eres internacional! Creo q es importante recordar q hay una terrible "privatizacion" d las empresas publicas (hablo x salud q es la q conozco) pero sin la GRAN diferencia q es poder dspedir al q no sirve, no rinde, no aporta, no ayuda, los notables d la ccss lo dijeron bien, en la ccss se premia la mediocridad y se disfrazn los errores dando jefaturas al incompetente. O sea, tenemos q.prodcir mas pero con la misma gente, sin ninguna flexibilidad y con el tipico pobrecitico, y obvio con.menos plata y olvidadndo q nuestra obligacion es para con.la gente no para con.laa finanzas del.Estado(aunque ambas no son incompatibles). Ffinalmente: Figueres lee ideaa en cualquier magazine barato en.los vip rooms de los aeropuertos donde vive para dar conferencias x el.mundo (nadie sabra quien los escucha...) y eso es lo q viene a vender como pomada canaria: un perfecto perdedor.....

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