martes, 19 de marzo de 2013

Por una amiga y compañera.


Dentro de los valores que he asumido como fundamentales, están la honestidad y la lealtad. Honestidad para plantear mis pensamientos de manera clara y directa; lealtad para nunca traicionar a quienes me han brindado su amistad y, sobre todo, si esta amistad ha surgido del compartir anhelos y luchas comunes.

Ante todo, Patricia Mora Castellanos, vale por ella misma
Esto y solamente esto es lo que me ha movido a escribir estas líneas. Porque en estos días he leído, con dolor y cierta rabia, comentarios en redes sociales en que se ataca, creo que sin conocimiento suficiente de causa, a una mujer excepcional en muchos aspectos. Me refiero a Patricia Mora Castellanos.

Patricia es ante todo, una persona que por derecho propio se ha ganado un espacio en las filas de la izquierda costarricense. Desde joven militó en la antigua Juventud Vanguardista Costarricense (JVC) y posteriormente en el Partido Vanguardia Popular (PVP) y, posterior a la dolorosa división del mismo, en el Partido del Pueblo Costarricense (PPC). Diluído el referente comunista costarricense, tanto el PVP como el PPC, no se contenta con mantenerse rumiando un pasado desde el diván. Cuando muchos(as) “revolucionarios” arrollaron sus bártulos y se complacen con relatar su pasado político como una anécdota simpática, ella mantiene el ascua de la rebeldía.

Desde la trinchera de Fuerza Democrática, en los días convulsos y maravillosos de la lucha contra el Combo del ICE, se le vió en la calle, en las aulas, en los debates y reuniones. Marchó y sufrió, como si hubiera sido directamente en su contra, la agresión física y verbal de una pléyade de jóvenes que surgen en ese momento histórico de renacimiento de la izquierda, en su amplio sentido, de Costa Rica. Porque ella fue testiga directa de como Eva Carazo, José María Villalta y otros(as) representantes de una nueva generación, de una nueva Joven Guardia, tomaban el relevo. Su casa y ella misma fueron refugio y nido para ellos(as).

Pero las ambiciones y las luchas palaciegas hicieron de nuevo aparición. Fuerzas incontrastables conspiraron para que Fuerza Democrática implosionara. Inició aquella larga “travesía por el desierto” que nos recordaba José Merino del Río. Nos agrupamos algunos(as), formamos el Foro de Acción Política “Otra Costa Rica es Posible” y se acercaron personas que, dejando de lado el pasado, nos dimos la mano y decidimos echar a andar. Surgió el Movimiento Alternativo de Izquierdas (MAIZ) y de este el Frente Amplio.

Nunca recuerdo haber visto a Patricia ausente de todo este proceso. Por el contrario siempre estuvo ahí, dando un aporte en organización callado pero fundamental. Recuerdo como los fines de semana ella misma asumía tareas de visitar, organizar, motivar y sostener, la incipiente estructura de esa, parecía para muchos, quijotada. Con ella supe lo que fue estar en el Tribunal Supremo de Elecciones durante el proceso de verificación de las diez mil firmas que nos exigieron para inscribir el Frente Amplio a nivel provincial. Ella era una de las que madrugaba para recolectar las que nos rechazaron. Y sacamos la tarea.

Y durante todos estos años ella mantuvo un comportamiento que a muchos(as) nos llenaba de un cierto resentimiento. Indefectiblemente se negaba a asumir posiciones de dirección o de representación electoral. Siempre la veíamos rechazar las propuestas, moviendo su cabellera rebelde, como ella misma, y diciendo “no mejor no”. ¿Porqué? Si ya había demostrado su valía sin menoscabar su formaación intelectual. Socióloga de profesión y oficio, docente universitaria y con experiencia en investigación (recuerdo su paso por el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer, CIEM) y por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Hoy mucho de ello ha cambiado. El 9 de marzo del 2013 fue nombrada, prácticamente por unanimidad, presidenta del Frente Amplio. También aceptó presentar su nombre para una eventual candidatura como diputada por la provincia de San José. Y a partir de aquí, se han levantado voces de recriminación, cargadas de un ácido talante, descalificándola y cargándola de epítetos que, personalmente, me han parecido injustos y paridos en una matriz de desconocimiento y no cierta malas intenciones por parte de algunas personas. No todas, muchas lo hacen desde una posición de lo que yo he llamado el “lastre del pasado”. Un lastre porque juzgan con elementos pasados una realidad que han rechazado vivir y conocer.

¿Cuál es el fundamento de este ataque? Lo resumo así: una manifestación de la cultura machista y patriarcal que, desgraciadamente, tiene nuestra sociedad y para mayor desgracia, se encuentra enquistada en muchas personas de izquierda. Porque mucho de lo que se lee apela a situaciones de su historia personal.

Bajo la lógica perversa de atacar a Patricia Mora por
su filiación familiar, Emiliano (en brazos de su padre)
jamás podría dedicar su esfuerzo a la Política. ¿O por
ser hombre sí se lo "perdonarían"?
Se le señala como una especie de pecado el ser sobrina de Manuel Mora Valverde e hija de Eduardo Mora Valverde. Con ello quieren implantar la idea de que es una especie de dinastía. Lo que no toman en cuenta es que si esto fuera así, estaríamos rebosantes de otros hijos e hijas de ellos y de otros miembros de la familia Mora Valverde, y no ha sido así. ¿Porque nadie acusó a extinto Alianza Patriótica de querer ser tomado por Manuel Mora Salas? ¿Será porque a los hijos de políticos sí se les permite vincularse en política pero a las hijas no?

Más bien habría que preguntarse si su vocación política no ha surgido a partir de ese entorn familiar. Negar este hecho es desconocer que muchos(as) otros(as) hijos(as) de dirigentes de izquierda hoy tienen una vidad activa en la política. Si no es de recibo la descalificación para Patricia Mora, tampoco lo puede ser para Beatriz Ferreto, por poner un ejemplo concreto.

Se le señala por ser viuda de José Merino del Río. Pero lo que quienes esto hacen es desconocer que la historia de ambos no se puede cortar y separar. Fueron una pareja ejemplar, uno de esos, quiero decir, excepcionales casos que deberíamos tratar de imitar. Y su comunión sólo se puede explicar porque compartieron ideales y luchas siempre una a la par del otro. Y juntos crecieron como personas y revolucionarios. Y es entendible que, ante la ausencia física de José Merino, ella entendiera que su aporte es importante y necesario. Ella no lo hace por un interés egoísta, lo hace porque muchos(as) se lo pedimos. Y esto lo digo con la seguridad de haber formado parte de ese grupo de personas.

Patricia Mora Castellanos, nunca me pediste que escribiera esto, pero si no lo hacía, simplemente traicionaba no sólo nuestra amistad, también nuestra militancia.

6 comentarios:

  1. Puedo dar testimonio de la calidad humana de la presidente electa del Frente Amplio. Mujer de trayectoria irrevocable, de principios auténticos y no negociables, de intransigencia honesta y fundamentada, más que sobrina del hombre ejemplo del siglo XX de nuestro País, Manuel Mora Valverde, hija de una maravillosa escritora y poetisa, hija de un padre guerrero, lúcido e histórico Eduardo Mora Valverde. Maravillosa y respetuosa profesora universitaria esta es Patricia Mora Castellanos a quien conozco del 1976 y por quien guardo un gran respeto, cariño, admiración por su integridad. Es Patrica una persona de una sola pieza, precisa y contundente mujer solidaria, sensible y guerrera de mil batallas. Por una mujer como ella me siento orgulloso y digno de formar parte de una familia y partido comprometido con las necesidades del humilde y del honesto ciudadano costarricense. Es definitivamente más que un hermoso topo, un maravilloso salmón que no se cansa a pesar de la corriente porque sabe con certeza en cual rincón del lago, arriba en la montaña, vino a la vida para dar vida!!! Juan Alberto Ramírez A

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  2. Aunque nunca ocupé puestos de dirigencia en el Partido Vanguardia Popular y en Fuerza Democrática,desde que tengo uso de razón (y ya hace muchos años de esto)estuve ligado ideológicamente a esos partidos, por esos sufri mucho con las divisiones internas que el artículo menciona. En este momento, en que la oposición al neoliberalismo y a todo lo que esto representa es un rompecabezas de pequeñas piezas, muchas de las cuales no calzan entre sí y cuando cada día nacen nuevos partidos, que creo que tienen más dirigentes que partidarios, la unión de las fuerzas progresistas no solo es necesaria, es imprescindible. No podemos darnos el lujo, mientras desmantelan la Caja Costarricense de Seguro Social, mientras tratan de repetir el modelo hondureño en el caso del ICE, de enfrascarnos en luchas cainitas, sobre todo si estas constituyen ataques a la compañera Patricia. Durante el tiempo que conocí a José y a Patricia, pude constatar que ella no fue solamente la esposa del líder. Fue una compañera más que nos acompañó en todas nuestras luchas. Patricia Mora no está donde está por ser la sobrina de Manuel, la hija de Eduardo o la esposa de José. Está donde está por derecho propio. Asi es que compañeros y compañeras, dejémonos de luchas internas, que el enemigo ya sabemos quien es y dónde está.

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  3. Ya tenemos diputada digna x quien votar, gracias Patricia!

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  4. Tan tontos son los fundamentos de tal recriminación que son de difícil compresión. Creo que efectivamente ella está ahi donde está en el FA por su militancia, por su capacidad personal y no solo por ser descendiente de los Mora, pero aún asi, los Mora sólo dieron a nuestra Patria cosas buenas, así que tampoco es despreciable en modo alguno su ascendencia, todo lo contrario es un orgullo. Sí! por su propia valía y por ser descendiente de los Mora, Patricia será una excelente diputada No tengo la menor duda de eso!

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  5. Patricia es de las imprescindibles.
    La conozco desde su adolescencia comprometida y combativa. Lo que sucede es que la historia de la mayoría de nuestras mujeres se borra, no existe. Somos un país sin memoria. Y las mujeres estamos doblemente excluidas.
    Así que antes de sustentar cualquier posición, ojalá y las personas investigaran, conocieran.
    Una persona como Patricia Mora en la asamblea será sinónimo de inteligencia, honestidad y compromiso. .Por su historia personal, y también por la historia de su familia. Se conjugan ambas para que contemos con la persona ideal. GRACIAS PATRICIA, por haber aceptado la nominación. GRACIAS FRENTE AMPLIO por haberla elegido

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  6. mientras tratan de repetir el modelo hondureño en el caso del ICE, de enfrascarnos en luchas cainitas, sobre todo si estas constituyen ataques a la compañera Patricia. Durante el tiempo que conocí a José y a Patricia,

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